TODOS ESTAMOS CANSADOS …The New York Times….

El más grande periódico de estados Unidos nos envió el siguiente artículo, el cual publicamos para los lectores de Revista EXPECTATIVA…

***********

¡Es viernes! Bienvenido a tu boletín El Times. Nos alegra ofrecerte algunas de nuestras mejores lecturas de la semana. Historias en español, con eñes y acentos, que no encontrarás en otro lugar. Puedes registrarte y recibirlo martes y viernes. Por favor, cuéntanos qué te parece.
Estamos cansados. ¿A dónde se fueron el optimismo, el compromiso y las promesas de las primeras semanas del encierro? Desde la ventana vimos cómo las calles se quedaron vacías y ahora volvieron a poblarse. Hemos visto el cambio de las estaciones: el sol de Buenos Aires cedió el paso al gris otoño, en Lima la luz blanca y templada de finales del verano se ha vuelto una nube plomiza, húmeda y fría, mientras que en Ciudad de México las jacarandas florecieron y ya perdieron sus pétalos mientras estábamos adentro.

 

“El confinamiento físico es también para millones una cuarentena emocional”, escribe en esta columna macondiana Álvaro Santana-Acuña, “un doble encierro que a muchos nos ha arrojado a esa soledad que aquejaba a los habitantes de Macondo”.

Durante este aislamiento involuntario tal vez ya conocimos a alguien que enfermó de coronavirus y, quizá, también a alguien que tristemente murió. Y es que América Latina se ha convertido en la región donde el coronavirus avanza con más inclemencia.
En Chile —donde ya se registran más de 259.000 casos— la pandemia ha acentuado la distancia entre las élites y el pueblo, escribe Patricio Fernández.

 

Por toda la región, reportan los autores de este reportaje, algunos líderes “han cuestionado cuán peligroso es el virus, otros han defendido remedios no probados, infundados o incluso peligrosos, se han enfrentado amargamente con los gobernadores estatales y otros se niegan a usar mascarillas en público”, una situación muy parecida a la que se ha vivido en Estados Unidos [en inglés].
También Donald Trump parece haber sufrido el desgaste de la crisis a la vista de todo el mundo: un análisis de nuestra crítica de moda pone el ojo en la corbata roja que llevaba el mandatario al volver de un deslucido mitin en Oklahoma.

 

— Elda Cantú
Los que no pudieron quedarse en casa
El repunte del coronavirus en Estados Unidos ha golpeado con mayor fuerza a los latinos. Este reportaje, con testimonios y análisis de datos, muestra el desproporcionado impacto del virus en la comunidad latina de California y sirve de advertencia para otros estados. [¿Conoces algún caso? Participa en la sección de comentarios]

 

  • Contradecálogo vs. decálogo. “Cuando México esperaba un plan, tuvo un púlpito. Cuando necesitaba un estadista, llegó un mesías con un decálogo”, escribe Diego Fonseca. Y ofrece, a su vez, diez recomendaciones democráticas para sobrevivir la pandemia en México.
  • ¿Qué tienen en común la COVID-19, el ébola y el sida? Un extenso y fascinante reportaje nos muestra cómo la minería, la deforestación, la agricultura intensiva y la expansión de las ciudades han obligado a especies salvajes —y a los patógenos que los habitan—, a convivir con los humanos. Nuestros caprichos culinarios también contribuyen a la crisis.

 

 

¡En inglés hay más!

En Arabia Saudita se ha cancelado la peregrinación anual a La Meca, lo que provoca pesar entre millones de feligreses musulmanes. En la Unión Europea, que reabrirá sus fronteras el 1 de julio, todavía no hay certeza de que los estadounidenses podrán ingresar. En Lago Puelo, en la Patagonia argentina, la escritora Samanta Schweblin reflexiona sobre sus libros. En Belice, hay una isla privada en venta por menos de dos millones de dólares.
Para terminar, te invito a preparar en casa una pizza de masa crocante (y, si te apetece, cuéntame si durante la pandemia hay un plato que has empezado a cocinar más).

 

¡Que tengas un estupendo fin de semana! Si te gustó este boletín, invita a tus amigos, colegas y seres queridos (y no tan queridos) a registrarse. También puedes participar con comentarios en nuestras notas o escríbenos.

 

Continue reading the main story

 

Share

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *