Por : Diego León Sepúlveda R. Motoviajero en Vespa. Especial para Revista EXPECTATIVA 44 Años.

Rodar no es sólo sumar Kms en el tacómetro de la moto, sino además hacer nuevos amigos, conocer nuevas culturas, descubrir nuevos paisajes, disfrutar de otros climas, en resumen, descubrir que no estamos solos en este mundo y que la hermandad biker no conoce fronteras.

Apenas unas semanas atrás, la vida y mi vespa me otorgaron el privilegio de vivir una maravillosa experiencia cuando me disponía a participar en el XIX encuentro nacional e internacional de motonetas rueda Caribe en la ciudad de Barranquilla, y es que, a mi paso por Montería, todo cambió cuando tuve la oportunidad de conocer, gracias a Nando Ochoa, propietario del almacén mas motos, varios clubes biker de la ciudad, entre ellos: Montería sobre ruedas, Pulsar Racing Montería, Zenú Motor Touring y mas motos Montería. Gracias a esta interacción con la comunidad biker de la ciudad, pude conocer de primera mano el proceso de la elaboración de uno de los símbolos culturales mas importantes del país: el sombrero vueltiao.

Todo comenzó en la localidad de Chinú, donde el Señor Andrés Mellado, integrante del club Zenú M.T me esperaba en nombre del líder del club, el señor Ray Machado para conducirme a la localidad de Tuchín, pueblo indígena cordobés, donde se elabora esta maravillosa artesanía de manos de los indígenas Zenú. Para llegar a dicho lugar cruzamos por la localidad de San Andrés de Sotavento donde pude conocer su fervor y religiosidad popular manifestada en la devoción a sus patrones: San Simón de Ayuda, San Simón Blanco y San Simón de Juego, devoción conocida como la trilogía de San Simón y que data del siglo XVI.

Al fin llegamos al tan anhelado lugar, la municipalidad de Tuchín , donde el líder indígena Domingo Talaigua Bravo me esperaba para guiar este recorrido por su comunidad. El mismo que comenzó visitando el Centro Artesanal Mexión donde fui atendido directamente por el artesano Marcial Antonio Montalvo, reconocido artesano y representante de la comunidad a nivel nacional e internacional. Los tradicionales sombreros como el VUELTIAO, no podían faltar en este lugar donde además encontré variedad de artesanías entre ellas, bolsos, carteras, zapatos, gorras y canastos, entre otros, elaborados en caña flecha.

Posteriormente tuve la oportunidad de conocer la Institución Educativa Alvaro Ulcué Choqué, centro de conocimiento cultural Zenú que integra el conocimiento con la parte ancestral y cultural de la etnia Zenú, conservando así intactatas sus raíces y prolongándolas en el tiempo y en las nuevas generaciones. En esta institución técnica socio ambiental pude conocer la variedad de maíz que cultivan, varias de sus artesanías, el cepo en donde purgan las penas los prisioneros de la comunidad, sus vasijas de barro empleadas para cocinar, comer y almacenar el agua y sus alimentos y algunos de sus mitos y creencias como la representación del Caimán de oro que nos dice que bajo el territorio de la comunidad, se encuentra un caimán de oro que tiene una pata en Sanpues, la otra en san AndrÉs de Tuchín, la otra en Ciénaga de oro y la otra en Chimá Córdoba, y que si se saca dicho Caimán, ese territorio se hundirá.

Finalmente el recorrido terminó visitando la plantación de la caña flecha, materia prima para la elaboración del Sombrero Vueltiao. Conocí de primera mano el proceso y elaboración de esta maravilla artesanal, me instruyeron sobre el deshoje y el raspado de donde se saca la fibra con la que se elaborará posteriormente el sombrero. El proceso de teñido de la fibra que se realiza siempre de manera natural, para la fibra blanca usan una mata llamada caña agria donde se sumerge la palma y posteriormente se pone a secar, para la fibra negra la palma se sumerge en barro durante 24 horas, posteriormente se lava y se cocina con una planta de nombre vija, varias veces hasta que dé la tonalidad deseada, después del teñido viene el trenzado que puede ser de 11 pares o 15 pares y se finaliza con el cosido dando como resultado una verdadera maravilla de la artesanía nacional y uno de nuestros mas grandes orgullos patrios: el tradicional sombrero vueltiao.

Recorrer el departamento de Córdoba y en especial la municipalidad de Tuchín, compartir y conocer de primera mano la étnia Zenú, reconocer nuestra riqueza cultural y nuestra diversidad étnica, fue sin duda una de mis más gratas experiencias en mi vida biker.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *