Recientemente, la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) construyó y presentó ante la comunidad académica nacional y la opinión pública el documento titulado “Educación superior: Una apuesta intergeneracional por Colombia”, con el propósito de contribuir al debate público y promover que los candidatos presidenciales asuman un compromiso firme con la educación superior.
Desde la Asociación hemos sido parte activa y constructiva del desarrollo de la educación superior en el país. Reconocemos los avances relevantes alcanzados en la última década, pese a tensiones estructurales aún sin resolver que requieren soluciones de Estado. Entre ellos, destacamos el crecimiento sostenido de la matrícula, la expansión territorial de la oferta, la diversificación institucional y los esfuerzos recientes por fortalecer la educación pública y garantizar la gratuidad de la matrícula.
Sin embargo, el aumento de la cobertura continúa siendo un desafío complejo, debido a la ausencia de información unificada entre educación formal y no formal, así como a la falta de un marco integral que defina la educación terciaria o postsecundaria. Persisten brechas territoriales y de género, desigualdades en la elección de áreas del conocimiento, sesgos estructurales que afectan la permanencia estudiantil y un modelo de aseguramiento de la calidad que aún no logra equilibrar exigencia, diversidad y pertinencia. A ello se suman tensiones financieras derivadas del marco fiscal, la fragmentación normativa, la necesidad de modernizar la gobernanza y las dificultades para conciliar expansión, calidad y sostenibilidad.
En este contexto, enfrentamos la necesidad de construir una visión de la educación superior que responda a los retos nacionales y globales, tales como el cambio demográfico y la disminución de la natalidad, la transformación tecnológica —especialmente impulsada por la inteligencia artificial—, el cambio climático y la transición energética, así como las crecientes demandas sociales de equidad, inclusión y justicia ambiental.
Por consiguiente, ASCUN propone al próximo gobierno avanzar en la consolidación de un Sistema Nacional de Educación con enfoque de derecho, bien público y corresponsabilidad social. La educación superior debe ser un actor clave para articular esfuerzos intergeneracionales, favorecer la construcción de confianza, conocimiento y formación ciudadana, y generar respuestas integrales y sostenibles a los problemas del país.
Se requiere una nueva gobernanza intersectorial, con políticas que promuevan trayectorias educativas flexibles y diversas, ampliando oportunidades para quienes históricamente han sido excluidos de la educación superior por factores como la edad, la condición laboral o la ubicación territorial. La propuesta de ASCUN impulsa una política pública de ampliación de cobertura con calidad, pertinencia y permanencia. Asimismo, plantea al nuevo gobierno reconocer y resaltar el papel de la educación superior como espacio de encuentro para enfrentar los desafíos nacionales de manera colaborativa y sostenible.
En este sentido, proponemos a los candidatos presidenciales reflexionar sobre las siguientes preguntas:
- ¿Cómo lograr que más estudiantes accedan, permanezcan y se gradúen en educación superior? 2. ¿Cómo elevar la calidad y el reconocimiento del sistema de educación superior colombiano?
- ¿Cómo garantizar una presencia pertinente de las instituciones de educación superior en todo el territorio nacional?
- ¿Cómo generar mayor impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación producidas por las IES?
- ¿Cómo lograr que el aporte de las IES colombianas sea más visible y responda a los desafíos actuales y futuros?
- ¿Cómo enfrentar las nuevas tensiones relacionadas con la salud mental, física y el bienestar en las IES?
- ¿Cómo impulsar la innovación, la transformación digital y la sostenibilidad integral de Colombia desde las IES?
- ¿Cómo garantizar un equilibrio armónico entre autonomía universitaria, rendición de cuentas e inspección y vigilancia?
Abordar estas y otras preguntas requiere una mirada de país y la convicción de construir consensos que permitan decisiones políticas y normativas orientadas a:
* Fortalecer las políticas de acceso, cobertura y permanencia.
* Definir un modelo integral y sostenible de financiamiento del sistema mixto.
* Transformar la gobernanza del sistema.
* Reorientar el sistema de aseguramiento de la calidad.
* Desarrollar políticas integrales de bienestar.
* Impulsar una agenda estratégica de transformación digital y adopción ética y soberana de la inteligencia artificial.
* Fortalecer la internacionalización como política de Estado.
Comprender la educación superior como una apuesta intergeneracional y como compromiso de Estado permitirá construir colectivamente una visión de futuro y avanzar en las transformaciones del sector. No se trata únicamente de una postura sectorial, sino de una apuesta de país: la convicción de que el desarrollo sostenible, la justicia social, la paz y la productividad dependen de un sistema de educación superior sólido, articulado e innovador.
