Era el 6 de abril de 1964 cuando la Universidad de Córdoba abrió sus puertas al destino. Fue el acto más revolucionario que conoció el Departamento, y el bien común más valioso de sus gentes. En un territorio marcado por la rigidez del pensamiento conservador, Unicórdoba se alzó como estremecimiento y promesa, abrazando un ideario moderno e integrador, centrado en la inclusión, la formación y la transformación de lo humano y lo social.
Estamos cumpliendo 62 años de vida institucional; al servicio de la educación pública superior del departamento de Córdoba, la región Caribe y el país; estos años permiten continuar una reflexión inagotada sobre el discurrir y trasegar de una institución que ha contribuido a pensar, delinear y configurar el presente y futuro del territorio cordobés; soportado en el poder transformador de una educación para cambiar vidas, hacer movilidad social y construir un tejido social justo y equitativo. En este sentido, es necesaria la memoria y la historia; para de esta forma, comprender estos 62 años de existencia del alma máter de Córdoba, como conciencia y pensamiento crítico para las presentes y futuras generaciones de jóvenes cordobeses; para pensar los ideales y utopías sociales como fuerzas transformadoras cuando se materializan.
El trasegar de Unicórdoba es construido sobre una historia de adversidades y dificultades, que jalonaron la génesis y evolución de la universidad, construyendo y forjando el carácter, temple e identidad como unicordobeses. Unicórdoba ha sido hecha a pulso; creada en medio de las adversidades, carencias y conflictos; estos últimos, violentos y dolorosos; donde fuerzas retardatarias, causantes de los males del pasado y presente, “predeterminadas” para controlar y dominar; e incluso, erigiéndose como dioses que determinaban la vida y la muerte, pretendieron imponer una lógica de poder autoritario y violento; para controlar el ímpetu y rebeldía de un pensamiento moderno y liberador; pero fracasaron y continuarán fracasando en sus intentos de superioridad y dominación; porque la Universidad contiene una fuerza indomable, de pensamiento, rebeldía consciente, autonomía y autodeterminación nutrida por la ciencia y reafirmada en ella, para no perecer y salir adelante; por eso insistimos en que la Universidad debe ser el centro, donde concurran e integren a los actores del desarrollo para construir una visión compartida para la transformación social.
Por esta razón, en 62 años de vida académica; recordamos, para hacer justicia y memoria con la historia, la perseverancia y tenacidad de los fundadores, quienes, movidos por principios, convicciones y fe inquebrantable en una causa, dieron nacimiento a la Universidad de Córdoba; como una construcción con identidad propia; nacida en tierras cordobesas y concebida a través de mentes lúcidas y visionarias que entendieron y concibieron la educación como la fuerza transformadora que debía impulsar y jalonar el desarrollo del naciente Departamento de Córdoba, al mejor estilo socrático; el tiempo concedió la razón. Por consiguiente, estructuraron y edificaron las condiciones para construir la Universidad durante estos 62 años.
En esta celebración reconocemos y exaltamos el trabajo y aporte de rectores, profesores, estudiantes, trabajadores, egresados, actores institucionales y de la sociedad civil que han aportado en la construcción de este proyecto educativo y emancipatorio, formando más de 55 mil profesionales en distintas disciplinas científicas; una cobertura estudiantil de 17 mil estudiantes, el 86% pertenece al estrato 1 y el 13% al dos; 362 profesores de planta; el 40% tienen título de doctorado; 35 programas académicos de pregrado, 24 programas de maestría, 7 doctorados, 54 grupos de investigación, presencia científica en 16 departamentos de la geografía nacional, 16 programas académicos acreditados de alta calidad, acreditada y reacreditada institucionalmente.
Compartimos con el departamento de Córdoba esta celebración; en especial, con la juventud cordobesa, para que se sienta orgullosa de tener el bien público social más valioso de este departamento y una de las mejores universidades del país. Como dice nuestro himno eres grande y nos haces mucho honor; a Dios pedimos que te guarde para el bien de la nación.
