
Escriben los Hermanos León Pereira, exclusivamente para los lectores de su y nuestra Revista EXPECTATIVA 45 Años
Hoy, 15 de julio de 2026, hacemos un homenaje cariñoso a la memoria del Padre Luis Alfonso León recordando su legado espiritual, social, cívico y político que ha permanecido vigente durante once años. Según algunos académicos e investigadores, los conceptos de liderazgo y legado pueden definirse en los siguientes términos.
El liderazgo es la capacidad de influir, motivar y organizar a un grupo de personas para conseguir objetivos comunes. Se desarrolla en un proceso intencional de guiar a otros con el fin de prepararlos para el futuro mediante habilidades como la empatía, la comunicación efectiva y la resiliencia. Un buen líder no busca resultados inmediatos. Ese proceso estructura y facilita actividades y relaciones en grupos u organizaciones. El líder no trata de mandar sino de servir e inspirar a otros. Busca formar personas íntegras y enseñar valores.
El legado es la huella que perdura y la influencia que trasciende su origen y sigue inspirando a otros cuando el líder ya no está. Se construye formando a otros y creando una cultura positiva. El legado se reinterpreta a lo largo del tiempo y se adapta a nuevas realidades; es como un árbol que necesita ser regado, que resiste tormentas y sequías y sigue fuerte y majestuoso. Es decir, que, a pesar de los vaivenes, el legado perdura en la memoria colectiva que se beneficia al cultivarlo.
Campos en los cuales se manifiesta el Legado del Padre León
El Padre León dejó un legado en muchos campos porque fue un líder polifacético. Dejó huellas tangibles y también dejó huellas intangibles.
Legado religioso
En el ejercicio de su misión sacerdotal, el Padre León inculcó y transmitió creencias y valores de la religión católica. Lo hizo en las Eucaristías con su catequesis; en el acompañamiento a las familias en diversas ocasiones como los bautizos, los matrimonios, los funerales y las visitas a los enfermos. El legado son los cambios que haya logrado en la mentalidad y las costumbres de los feligreses.
Un legado religioso tangible son los templos cuya construcción o mantenimiento ayudó a gestionar: parroquia San Luis Beltrán en el barrio Pasatiempo y parroquia la Inmaculada en el barrio La Castellana. Cuando, en forma inesperada, ocurrió su muerte, el padre León, tenía en proyecto la construcción de un santuario a San Antonio de Padua en el barrio Santa Elena de la ciudad de Montería y ya había gestionado la consecución del terreno. Parte de su legado es, también, la obra que realizó en el Colegio Seminario Juan XXIII, en cuya rectoría fue un educador que orientó la formación integral de niños y jóvenes.
Legado político
Lo más importante, en este campo, es el aprecio perdurable que haya quedado de su ejemplo de respeto y cumplimiento de la Constitución Política, de las Leyes y del sometimiento a las disposiciones de la justicia, aunque fueran difíciles de aceptar.
Legado cívico
Consiste en la consciencia que se haya incrementado en las autoridades y en la comunidad acerca de la importancia de la cultura en relación con la educación, la salud, la paz y el medio ambiente. En la decisión de dialogar conciliatoriamente para tratar las dificultades que se presentan en la vida diaria y avanzar hacia la convivencia armoniosa. Consiste, también, en lo que se pueda apreciar, hoy, en la formación de deportistas, el cuidado de las calles, y de lo que continúen haciendo los ciudadanos mediante el trabajo en equipo por el bienestar de todos.
Legado social
Son los aprendizajes que haya logrado la comunidad y que perduren; las prácticas convenientes para procurar el bienestar de la comunidad, iniciativas para cuidar la salud con medicina homeopática o medicina tradicional, el interés por cultivar las múltiples capacidades humanas.
Papel de la comunidad en la vigencia del legado
Los adultos y los jóvenes que conocieron al Padre León son quienes pueden mantener vivo su legado. Les corresponde tenerlo presente, difundirlo y adaptarlo a los desafíos actuales y darlo a conocer a las nuevas generaciones.
Desde el cielo, el Padre León intercede por nosotros ante Dios y la Santísima Virgen María.
Julio 15 de 202

