CRÓNICA DEL SINU: … Los Jaraba, Pioneros del alquiler de sillas, para cualquier evento, aún mandan en Montería

A medida que la historia va llegando en todo, las cosas van llegando, todo evoluciona en el correr de los años.

Hoy nos vamos a ocupar en un tema sencillo pero importante en el transcurrir de las familias que quieren surgir, sobrevivir de cualquiera manera, más cuando su punto de origen es del campo y se van a la gran ciudad en usca de un mejor bienestar, para sacar adelante a sus hijos terminarlos criar, educarlos, en la presente crónica nos vamos a referir a la familia Jaraba Roqueme, oriundos de la región de la Caña de Canalete vía Puerto Escondido, donde tenían su parcelita, un día cualquiera por allá a principios de la década del 50, la pareja conformada por Isidero José Jaraba y Ana Luz Roqueme, decidieron salir de su terruño, vendieron sus pertenencia empacaron todas sus pertenencias y con sus 11 hijos salieron a Montería en busca de nuevos horizoentes para bien de todos, llegan a Montería, compran su nueva vivienda por los alrededores de la Plaza Montería Modenro, calle 36 entre carreras 9 y 10 de esta ciudad, donde han vivido siempre y se instalan en ella, uno de elos se preguntaban y ahora a que nos vamos a dedicar dijo el cabeza de hogar Isidoro José Jaraba, hasta que se le vino en mente, «Será vender y matar animales de corral» dijo Isidoro y así empezó la nueva vida de esta familia, se les recuerda que esto fue el incio de esta familia por los alrededores del antiguo y recordado teatro Nariño en la calle 38 con carrera Cuarta de Montería, ya no existe para sus funciones  de dar pelúlas de la epoca, el edificio existe pero para el arriendo de locales comerciales.

Mientras que su hijo mayor Pedro, se deicaba a vender por las calles los sabrosos helados Monterrey y así fueron creciendo en todo la familia Jaraba Roqueme, dedicados a sus labores cotidianas para salir adelante y subsistir de buena manera con mucha responsabilidad ganándose el pan de cada día, el cariño de todos.

Otra de las atividades de ellos, es que se dedicaron a la atención a personas por los fines de semana en calidad de meseros en los casinos de la época, hoy convertidos en banqueteros, entre ellos el señor Isidoro padre, recuerda Pedro, que el doctor de apellido Sánchez conocido cariñosamente como «El Kirique» siendo alcalde de Montería, vivía en la calle 29 con 30 carreras 3 y 4, los ayudó muchisimo, pero como en ese tiempo en la mayoría de los eventos las personas que acudían a ellos se la tenína que pasar parados, es cuando llega el empresario Gregorio Cruz, con el negocio de montar casetas con su socio de Cereté Carlos Sierra, con su caseta Palacé de Cereté,  primero en llegar a este territorio fue la caseta Mata Mata e Caña, recuerdo indica Pedro Jaraba, que Germán Sierra ya era socio o muy conocido de el, quien tenía a su sobrino que ya montaba espectáulos con grandes agrupaciones muiscales de la peoca, entre ellos al Binomio de Oro con Israel Romero y Rafael Ororzco, las bandas de músicos de la región entre ellas las 11 de Noviembre de Rabolargo del maestro Joaquin Pablo Argel, La Nueva Esperanza de Manguelito del maestro Cristobal Genes, la Ecos de la Candelaria del maestro Eduardo Castilla Bruno y pare de contar,  me fui para Cereté sabía que ahí vivía Carlos Sierra, un día el alcalde Kerguelén necesitaba 600 silla alquiladas y me llamó a mí para que le consiguiera esas silla y como yo sabía donde conseguirlas fui a Cereté y se las contraté a la familia Sierra y se las traje en una jaula hoy camión, desde ahí mi padre y nososotros sus hijos nos quedamos con este negocio del alquiler de silla que antes eran en madera rústica reclinables con su respectivas mesitas en madera y desde ese entonces hemos seguido con este negocio, nuestros padres fallecieron y nosotros sus hijos estamos al frente del alquiler de sillas ya no en madera sino todo en plástico para cualquier evento social, cultural  y político, nos contratan no solo en Córdoba también para cualquiera lugar del Caribe colombiano y del interior del país.

Los Jaraba Roqueme, son católicos de nacimiento, es así que desde su padre a sus hijos, nietos, bisnietos son devotos de la Virgen del Carmen y todos los años uno de ellos sale a pagar la manda a la Virgen del Carmen a cargar en su paso en la procesión en su día que es el 7 de Julio de cada año, el cuenta que la Virgen del Carmen los ha amparados en sus ruegos y hasta les ha hecho milagros de sus quebrantos de salud.

Los Jaraba Roqueme, con este oficio el de alquiler sillas, han echado para adelante a sus hijos, la mayoría son profesionales en diferentes profesiones.

Escribió: ROBERTO CASTILLA ARROYO

Fotos: Revista EXPECTATIVA.

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